Ganadería

A fines de la década del sesenta Goyaike comienza a desarrollar sus bases ganaderas apoyándose en las cualidades genéticas y fenotípicas de la raza Hereford.

Los campos de la empresa están ubicados en el epicentro de la producción bovina, al suroeste de la provincia de Buenos Aires. Las características propias de la zona, sumadas al empleo de tecnologías de vanguardia y técnicas de manejo, han permitido lograr un rodeo único.

Plantel Hereford San Benito

El plantel se origina con la importación de 80 vaquillonas preñadas de Canadá con el objetivo de lograr reproductores fértiles, precoces, de tamaño moderado, abundante masa muscular y correcto aplomo. El ganado fue seleccionado rigurosamente buscando un biotipo funcional para sus sistemas productivos que son, básicamente, a pasto.El peso al nacimiento, un aspecto crucial de la raza, es evaluado constantemente para así mantener los altos estándares del plantel.

La experiencia ganadera de Goyaike ha permitido concluir que fenotipos consolidados o avalados por probadas líneas genéticas (genotipos) aseguran progenies predecibles y homogéneas. Así, sobre la base canadiense original combina semen de toros australianos, neocelandeses, americanos, uruguayos y argentinos.

Goyaike extrema el rigor científico y emplea las condiciones de manejo más exigentes y variadas, desde la precordillera de Santa Cruz hasta la pampa húmeda.

En la cabaña San Benito se viene trabajando con el rodeo Hereford, desde hace décadas, siempre con el objetivo de mejorar la performance productiva, teniendo en cuenta la permanencia y difusión de las características superiores.

El rodeo se caracteriza por su excelente aptitud carnicera, blando de engorde y capacidad de adaptación a condiciones extremas, como las de Patagonia. Asimismo, nuestro programa de mejoramiento, incorpora como método permanente la técnica de transferencia embrionaria y la inseminación artificial. Acompañado de un programa de selección, que se lleva a cabo en distintos momentos del año, dependiendo de las categorías, donde también utilizamos el programa de evaluación genética (PEG) a los efectos de la toma de decisiones.